Arquitectura, escultura y pintura de Japón

La arquitectura del Japón ha estado siempre muy relacionada con la de China, de donde (y de una manera especial en los siglos VII a XI) puede decirse que deriva, si bien tiene en su composición una delicadeza que le es peculiar, siendo sus construcciones de madera de tal primor que más parecen obras de ebanistería que productos arquitectónicos. Como en las mansiones chinas tienen las cubiertas de las casas japonesas pronunciada pendiente y en sus salidizos, adornos con dragones y otros animales, sostenidos por modillones.
Los templos budistas de Horyu-ji, Todaji y Nikko difieren poco de sus modelos chinos.

templo-horiuji

Templo de Horyu-ji

templo-todaji

Templo de Todaji

templo-nikko

Templo de Nikko

Estos templos japoneses se componen de una serie de construcciones aisladas, generalmente repartidas en tres recintos concéntricos: el exterior cercado de un muro bajo, el segundo destinado a residencia de los sacerdotes y el tercero ocupado por el templo propiamente dicho. En estos templos budistas, sobre un zócalo de unos dos metros de altura, se emplaza el santuario que cobija la estatua de Buda y que tiene acceso por una galería que conduce a un pórtico protegido por la techumbre del propio santuario. El ya citado templo de Horyu-ji (fundado hacia el 600) se considera el más antiguo monumento búdico conservado en el Japón. Su santuario conserva la disposición antigua de doble tejado curvo y en su interior se guarda un relicario célebre con armadura leñosa. El templo budista de Hommonji en Ikegami (creca de Tokio) tiene una gran puerta triunfal y se compone, conjuntamente con el santuario de toda clase de dependencias. el templo sintoísta de Izumo se compone de una serie de construcciones de una sola planta que pueden llamarse con más propiedad edículos y capillas que no verdaderos templos. A su santuario central se llega pasando por puertas monumentales de ligera techumbre.
Como en el Japón las pagodas fueron importadas de China con el budismo, antes de referirnos a ellas aludiremos brevemente a la introducción entre los japoneses del budimso en el siglo IV de nuestra Era y aún a los testimonios protohistóricos y a los muy escasos de la prehistoria que se han descubierto (estos últimos por excavaciones de principios del siglo XX) en el Japón.
Revelan las industrias japonesas en la época prehistórica vasijas decoradas en relieve y pequeñas figuras hábilmente simétricas que en los primeros tiempos de Japón siguieron siendo depositadas en tumbas. Puede decirse que la introducción del budismo determina el fin de la prehistoria japonesa. Según la tradición fue mediante Corea como dicha introducción se llevó a cabo cuando en 533 el rey Kudura al suroeste de Corea, envió al emperador japonés Kimmei una estatua budica. en los siguientes reinados un gran ministro hizo triunfar después de larga lucha el budismo, proclamando religión del Estado (522-622) por Shotoku-taishi y en esa época comenzaron a ser construidos en Yamato grandes templos búdicos pues los anteriores, como el de Izumo pertenecieron a la religión sintoísta. Anterior a la época de Nara, que abarca desde el año 645 al 784 se considera una importante obra escultórica tallada en madera, la figura sentada de Maitreya que se conserva en el Chukuji de Nara de un dulce modelado que corrige la sequedad angulosa de la actitud. Esta nueva característica se afirma en las grandes figuras de bronce de la tríada búdica de Yakushiji, ya de plena época de Nara (de hacia 717). La época de Nara producjo también bellas obras pictóricas entre las cuales destacan los frescos que decoran los muros de Kóndo en el temlode Or de Horguji bien que su autor no debió ser japonés sino probablemente coreano y tal vez influído por las pinturas indias de Ajanta.
Fueron alzadas en la época de Nara las pagodas de Kokji (año 646) y Yakushiji (año 680). La planta de estas construcciones es un polígono regular y comúnmente se elevan hasta cinco pisos con un promedio de cuarenta y cinco metros de altura. A causa del inestable suelo isleño, solían construirlas de madera, disponiendo para capillas los pisos bajos y para miradores los pisos superiores que tienen techos salidizos y campanas. La pagoda de Kokiji aunque trazada probablemente por un artista japonés se atiene a la tradición coreana; la pagoda de Yahushiji, de tre spisos, responde completamente al carácter nacional.
En la época Heian (784-876) época de grandes reformas religiosas en la escultura se quiso reflejar un significado religiosos y fllosófico. Su estilo revela una gran influencia de la iconografía india de Elora y Elefanta.
A lo largo de la época de Fujiwara (876-1185) el budismo se desenvuelve siguiendo una doctrina de dulzura que se traduce en las obras de arte.  A partir de este período, el decorado del palacio es de tanta importancia como el decoradodel templo y la pintura pasa a ser el arte más cultivado y más querido al cual se dedicaron los grandes eprsonajes japoneses e incluso el propio emperador.
Las escuelas que se presentan en la pintura de tal períodoo son: la escuela Kose (econ de la pintura T’ang) la escuela Takorema (la más antigua después de la Kose) la escuela Kasuga (completamente japonesa a pesar de algunas superficiales analogías con las creaciones pictóricas Sung) y la escuela Tosa (la principal y la más original dentro de la pintura japonesa, existente ya en la época Nara pero que se desenvuelve más ampliamente a lo largo de la época Fujiwara).
En la época de Kamakura (1185-1337) cuyo comienzo se determina por el hecho de haber Yorimoto instalado la corte  en Kamakura, la transformación de las constumbres religiosas que durante ella se produjo, originó en el arte búdico una disminución de la grandeza pasada. Se da a los dioses un aspecto humano. De dos grandes artistas de ésta época, Kokei y Unkei su discípulo y tal vez su hijo (1150-1220) n los templos de Nara y de Kamakura se conservan muy bellas esculturas en su mayor parte talladas en madera, que son verdaderos retratos estilizados a veces hasta llegar a la caricatura, aunque sin perder el vigor espiritual.
En la época de Ashikaga (1337-1573) la pintura subjetiva dentro del carácter chino fue el arte predominante del Japón. Sobresalen el paisajista y figurista al agua tinta llamado Seshu (1420-1507) Sesson (1450-1506) y Kano Masanobu (1453-1490) fundador de la Escuela Kano, más célebre por su técnica que por su inspiración.
Fue durante el gobierno de los Tokugawa (1573-1868) que al marcar un cambio completo en la política (que cerró el imperio japonés a toda influencia del extranjero) varió el gusto de las figuras clásicas de las escuelas Tosa y Kano por el gusto de la pintura de costumbres. en un principio fue solamente apreciada esta nueva escuela, Ukiyoe (pintura de la vida) por la aristocracia pero luego gracias a la estampa fue apreciada ya por la burguesía.

 

Deja un comentario