La arcilla

La arcilla desde el punto de vista mineralógico, engloba a un grupo de minerales (minerales de la arcilla), filosilicatos en su mayor parte, cuyas propiedades físico-químicas dependen de su estructura y de su tamaño de grano, muy fino (inferior a 2 mm).

La arcilla es una roca sedimentaria, en la mayor parte de los casos de origen detrítico, con características bien definidas. Forma parte de un grupo de minerales industriales con diferentes características mineralógicas y genéticas y con distintas propiedades tecnológicas y por ende aplicaciones.

ArcillaLa arcilla no sólo tiene connotaciones mineralógicas, sino también de tamaño de partícula, en este sentido se consideran arcillas todas las fracciones con un tamaño de grano inferior a 2 mm. Según esto todos los filosilicatos pueden considerarse verdaderas arcillas si se encuentran dentro de dicho rango de tamaños, incluso minerales no pertenecientes al grupo de los filosilicatos (cuarzo, feldespatos, etc.) pueden ser considerados partículas arcillosas cuando están incluidos en un sedimento arcilloso y sus tamaños no superan los 2 mm.

Las arcillas son constituyentes esenciales de gran parte de los suelos y sedimentos debido a que son, en su mayor parte, productos finales de la meteorización de los silicatos que, formados a mayores presiones y temperaturas, en el medio exógeno se hidrolizan.

El principal uso se da en el campo de la cerámica de construcción (tejas, ladrillos, tubos, baldosas, lozas, azulejos, porcelana), alfarería tradicional, y electrocerámica.

La arcilla se utiliza también en otros campos como la fabricación de papel, refractarios, sustituyendo a las resinas en pinturas, aislantes, caucho.