La domus o casa romana

La casa romana era la domus. Tenía una entrada con un vestíbulo que daba a un atrio o patio con fuente. Había una sala de visitas, una o dos habitaciones, un patio ajardinado y una habitación que usaban a modo de alacena.
En algunas Domus al lado de la entrada podían encontrarse dos habitaciones con puerta a la calle. A veces eran  utilizadas como locales comerciales donde se vendían productos cosechados en la casa.
El atrium consistía en un gran patio central con una obertura en el techo llamado compluvium donde entraba luz y aire y también el agua de lluvia que se recogía en un pequeño estanque central el Impluvium que estaba conectado a una cisterna subterránea. En un rincón del atrium estaba el lararium, una hornacina destinada al culto familiar con imagines maiorum que eran retratos de los ancestros más ilustres.
Alrededor del atrium se distribuían las dependencias de la vivienda. A lo largo se encontraban las cubículas o dormitorios. También estaba el Triclinium que solía tener el doble de ancho y era donde se comía, pero  recostados en divanes inclinados. Rematando el atrium se encontraba el Tablinum o archivo familiar, que estaba reservado para el pater familiae. Por influencia griega y más adelante incorporan el segundo patio llamado Perystilum.


One Response

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Detectado un bloqueador de publicidad

Ofrecemos contenido gratuito gracias la publicidad. Por favor para continuar, desbloquea el ad blocker.

Refresh