Estilo rococó

El rococó fue un estilo arquitectónico que se desarrolló entre los años 1725-1775 en Europa. Muchos creen que es un derivado del barroco o un subestilo del barroco.
El estilo rococó fue mayormente asociado al reino de Luis XV (1715-74) en Francia y llegó a su cúlmine en Bavaria: el interior de la Iglesia de Rottenbuch es enteramente rococó, y es impresionante.
Igual que una moda de las elites, el rococó fue un estilo que duró poco tiempo en desarrollarse, en arquitectura y decoración y que tuvo su auge en las cortes reales de Europa entre los años 1730-1740.

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El Wieskirche de Alemania.

Las líneas ondulantes, la asimetría, la decoración ostentosa y las formas inspiradas en la naturaleza. El arte como elemento decorativo fue un pilar del rococó. El uso de elementos propios del estilo rococó fueron columnas en forma de espiral (volutas) y ornamentación escultórica prodigiosa, adosada en el exterior de los edificios, generalmente hecha en piedras nobles.
El diseñador francés Pierre Lepautre, introdujo arabescos y curvas en la arquitectura interior de la residencia real en Marly, con pinturas de Jean-Antoine Watteau, cuyas delicadas, telas de colores plagadas de señores y señoras en un entorno idílico, rompió con el estilo heroico de Luis XIV.
Hoy es considerado por algunos extravagante pero el rococó floreció en Francia, Bavaria y Rusia y también fue un estilo que si bien surgió en la realeza se expandió hasta pequeños pueblos y ciudades alemanes donde eran más conservadores en materia de gusto estético.
Una de estas ciudades fue Dublin, una ciudad reconstruida en el siglo XVIII en base al estilo rococó; abundan las terrazas de ladrillo y grandes parques.
Detrás de las puertas de casas estilo Paladio de Dublin se pueden apreciar cielos rasos espectaculares con trabajos artísticos en yeso estilo rococó.

Sala de los espejos de Amalienburg, en la Residencia de Nymphenburg, Munich

Sala de los espejos de Amalienburg, en la Residencia de Nymphenburg, Munich

El barroco culminó con el trabajo del arquitecto y diseñador bávaro François de Cuvilliés, especialmente el Pabellón Amalienburg (1734-1739), cerca de Munich, el interior de los cuales se asemejan a cajas de joyas en su elaboración de los espejos, el oro y la plata de filigrana, y molduras decorativas.
El rococó le dió paso al estilo neoclásico, más austero a fines del siglo XVIII y desapareció por completo de manera repentina después de la Revolución francesa en 1789.