Los muebles ingleses se han caracterizado desde hace siglos por su alta calidad artesanal, funcionalidad y elegancia, evolucionando desde estilos robustos como el jacobeo hacia diseños refinados del siglo XVIII (Chippendale, Hepplewhite) usando caoba y nogal. Destacan por la comodidad, la incorporación de patas cabriolé, respaldos en forma de escudo, la marquetería y, posteriormente, la producción industrial victoriana.
Los sillones de estilo inglés, a menudo ejemplificados por el diseño inglés de brazos enrollados, se caracterizan por un diseño cómodo, elegante, clásico y ligeramente relajado. Entre sus características principales se incluyen brazos bajos y suavemente enrollados, asientos profundos y, a menudo, una tapicería lujosa y acogedora en telas como el lino o el cuero. Son versátiles y se integran a la perfección en ambientes tradicionales, rústicos o modernos.
Entre los sillones clásicos ingleses encontramos varios diseños reconocidos en todo el mundo como el sillón Chesterfield (o Chester) dentro de este algunos modelos como el Buckingham Tudor entre otros. Los sillones Chipendale o georgiano, son otros diseños clásicos ingleses.
El capitoné es un estilo de tapizado de origen inglés y característico del sofá Chesterfield. En la actualidad sigue vigente y lo verás tanto en sofás como sillones, sillas y banquetas. También lo encuentras en los cabeceros de cama y en mesas de centro.
Características principales del estilo capitoné de tapizado
En un tapizado acolchado que presenta un aspecto mullido gracias a los botones que, repartidos de forma geométrica por el tapizado, le da ese aspecto característico al estilo.














