Arquitectura gótica

La arquitectura gótica se desarrolló entre los siglos XII y XV, sucediendo al estilo romántico propio de la Edad Media. Nace en el norte de Francia, en torno a la ciudad de París.

basilica saint denis

Basílica de San Denis

El estilo aparece en la construcción de iglesias, catedrales y colegios. También llamado arte ojival, se origina en el año 1140, cuando se practica la reforma de la Basílica de San Denis, impulsada por Luis IX. Considerado un monumento histórico, esta iglesia es un lugar representativo de la nueva sensibilidad que emerge con la irrupción del movimiento. En ella se observa ligereza en el estilo, luminosidad y  una nueva concepción religiosa acorde al crecimiento de las grandes ciudades europeas. Con la llegada del estilo gótico, emerge una idea de transformación de las catedrales de acuerdo a valoraciones culturales de cada región, encontrando en la arquitectura su máxima expresión.
El estilo sombrío del romanticismo del pasado abre paso a la instalación de amplios espacios iluminados, en el que la luz natural pasa a ser un elemento primordial de estas construcciones. Los muros de antaño son reemplazados por amplios ventanales y portones de acceso.
La catedral es la obra gótica por excelencia, en el que el arquitecto puede desplegar toda su capacidad creativa. El pensamiento gótico viene a instalar una ruptura con la concepción racionalista del pensamiento del bajo medieval, ligado a la austeridad estilística. La escultura gótica también es de amplias proporciones.
Considerado como un arte urbano y burgués, expresa un momento especial de la vida urbana medieval, caracterizado por la ostentación y un nuevo renacer del hombre ligado al comercio y la industria.
Es una nueva concepción de un hombre libre que observa con orgullo a estas nuevas catedrales, transformándose en un rasgo de época.
En las obras del estilo gótico predomina la idea de la libertad y el uso total de los sentidos, dejando de lado la racionalidad que caracterizaba al hombre medioevo antiguo.
El arco de medio punto propio del estilo romántico es reemplazado por el arco apuntalado –ojival-, que asemeja la idea de “ascensión divina” que transmiten sus monumentos.
Además se instalan bóvedas de crucería en los techos, mediante el cruce de dos arcos entrelazados en la parte superior, permitiendo una estructura resistente al peso de la estructura central.
Muchos países europeos continuaron la línea del estilo gótico francés, como en Alemania, España, Italia e Inglaterra. Allí se destacan catedrales y basílicas, hoy exhibidas como atracción turística.
La Catedral de Colonia en Alemania es considerada una de las grandes obras de la arquitectura gótica. Con sus torres de 157 metros de altura, posee una notoria influencia del estilo francés, haciendo de ella uno de los centros de peregrinación más utilizados por los feligreses católicos.

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Catedral de Colonia, en Alemania

Fundada en el siglo X, la Abadía de Westminister –Inglaterra- es una iglesia con gran actividad diaria, en el que se destaca su diseño en forma de cruz y su elevada edificación. Construida por los monjes benedictinos, es el epicentro de las coronaciones de los monarcas ingleses, y lugar de celebración de bodas de la Familia Real.

La Catedral de Milán (Italia) y la de León (España) son otras obras destacadas del arte gótico. Allí se encuentran las características propias del estilo: grandes ventanales que refuerzan la idea de la altura, ornamentación lujosa y amplios espacios fluidos, gracias a la ausencia de muros divisorios entre las distintas capillas que integran la basilica.

Fiel exponente de la arquitectura de la época, el estilo gótico perduró hasta mediados del siglo XVI.